La publicidad ASMR se cuela entre las nuevas tendencias ofreciendo placer visual y auditivo a los consumidores.
Las siglas ASMR llevan entre nosotros un tiempo, pero ¿qué significan exactamente? La procedencia de esta palabra, que busca hacerse un hueco entre los términos de marketing, es inglesa y hace referencia al término “Autonomus Sensory Meridian Response”, cuya traducción en castellano quiere decir “Respuesta Sensorial Meridiana Autónoma”. En otras palabras, se trata de una dicción que hace referencia a un fenómeno que provoca en el cerebro de las personas una gran sensación de placer al escuchar, ver y reproducir un contenido concreto.
La publicidad ASMR ha conseguido lo impensable, aumentar la duración de los anuncios y conseguir enganchar a los consumidores.
¿Quién se hubiera imaginado que los usuarios querrían ver anuncios de más de 3 minutos? Nadie, ¿verdad? Pues la publicidad ASMR lo ha conseguido, formando la combinación perfecta entre vídeos hipnóticos y audios completamente cautivadores.
Algunas de las redes sociales más exitosas, como Instagram o YouTube, ya cuentan con vídeos que acumulan millones de reproducciones de usuarios que acuden en masa a conocer esta novedosa tendencia.
Pero, ¿qué tipos de sonido son los que provocan esta sensación tan placentera? El susurro de una voz, el ruido del líquido de un refresco al caer en un vaso, o el paso de las páginas de un libro son algunas de las llamadas nuevas melodías que más gustan al público.
El ASMR no es solo una nueva forma de despertar la atención de los usuarios, es también una forma de lidiar contra el estrés, despejar la mente y mejorar las rutinas de sueño.
Gracias a esta aceptación, son muchas las marcas que han decidido incorporar este tipo de contenido audiovisual a sus estrategias de publicidad para conseguir captar la atención de más personas y llegar a un público más amplio.
Uno de los perfiles que más seguidores está logrando gracias a su contenido ASMR es So Satisfying, una cuenta con perfil en diferentes redes sociales, que tiene como objetivo mostrar situaciones diarias que provocan placer a los usuarios.
Ikea fue una de las marcas pioneras en implementar el estilo ASMR en su estrategia publicitaria, con sus vídeos “Oddly Ikea”, en los que mostraba diferentes objetos que forman parte de la decoración común de cada hogar y que además producen mucho placer al tacto. En ellos, había además, una voz en off encargada de describir cada producto de forma sutil y atractiva. Esta idea causó un gran éxito entre la comunidad ASMR.
Apple, también incorporó este concepto a algunas de sus campañas más populares como “Fotografiando con un iPhone”. En esta serie de cuatro vídeos el ASMR fue la base sobre la que se mostraban las características de los nuevos terminales a través de susurros y ruidos aparentemente imperceptibles.
Pero las marcas no han sido las únicas en sumarse a esta tendencia, los youtubers, auténticos profesionales de lo viral, muestran en sus vídeos productos de sus compañías favoritas, como McDonald’s en sus vídeos utilizando el ASMR para captar la atención de sus seguidores.
Los famosos también se suman a esta tendencia.
Además, algunos de los rostros más famosos del mundo del cine y de la música, también se han declarado fans de este concepto y se han prestado como imagen de diversos vídeos considerados adictivos por sus prescriptores.
Sin duda, la revolución del ASMR se ha desatado. Lejos quedan los aficionados que comenzaron a compartir sus primeros vídeos de sonidos frente a las grandes marcas que lo han convertido en base de sus campañas.
Los caminos de la publicidad son inescrutables e interminables. Apostar por un tipo de contenido diferente y aprovechar sus beneficios consigue que las marcas sigan sorprendiendo a su público a través de nuevas experiencias. La publicidad ASMR ha llegado como un susurro que busca seguir despertando interés y placer entre sus adeptos y aquellos que aún no la conocen.